jueves, 18 de octubre de 2012

Independencia ya



El otro día vi en la tele una película llamada “En busca del fuego”. Seguro que muchos de vosotros la habéis visto. Es de la edad de piedra en donde narran la historia de unos neandertales. Pues bien, en la peli se puede ver claramente la división en tribus que tenían en esa época y las rencillas que había entre ellas.
A lo que quiero llegar es que desde que el hombre es hombre, es un animal social y necesita el pertenecer a un grupo para sentirse completo. Pertenecemos a una familia, a un barrio, a un pueblo, a un país, a un equipo de fútbol, a un club,… en fin, multitud de pertenencias a grupos de los que sentirnos orgullosos de ello.
Por eso no me parece raro que un grupo como los independentistas catalanes, haya llegado al punto de querer romper con el resto de España. La identidad de grupo es así. Somos los más guapos, somos los que mejor olemos, somos los más altos, somos los mejores y lo único que hace el estar al lado de estos otros es limitar nuestras opciones de ser todavía mejores. O simplemente nos da miedo el grupo de al lado porque son diferentes.
Pues como ya he dicho que comprendo esa actitud porque es condición humana, yo les daba la independencia ahora mismo. Todo el que no se sienta español y quiera adquirir otra nacionalidad, hecho sin problemas. Todas las facilidades posibles.
Ahora sí. El territorio es otra cosa. Una cosa es que usted quiera ir por libre y otra cosa es que se quiera llevar consigo un trozo de España. España, que yo sepa, es de todos los españoles. Lo digo matizando: Toda España es de todos los españoles, por lo tanto, unos pocos españoles que ya no quieren serlo, no les pueden arrebatar a los demás un trozo de SU (de todos) España. Para que eso ocurriera, tendrían que dar su voto TODOS los españoles y si así ocurriera, pues oiga, la mayoría manda, pero si no, pues oiga, la mayoría manda.
Resumiendo: Yo no tengo ningún problema en la independencia de las personas. Ninguno. Con lo cual, habiendo separatistas e islas a la venta en el pacífico, lo tenemos chupado para dar una solución. Entre todos se compran una isla, la ponen de nombre Catalonia, o como les dé la gana, con su moneda, su DNI, sus leyes, etc. y cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Mira que islita tan bonita