jueves, 24 de mayo de 2012

El coche ya no tan fantástico - Último capitulo



Michael llegó derrapando al callejón en donde daba la puerta trasera del concesonario "Millonetis". Nunca había nadie en las puertas traseras de los sitios y era por ello por lo que podía hacer todo el ruido que le entraba en gana.


Michael- A ver, KITT, pon en funcionamiento el chisme ese en el que se ve a la gente roja, amarilla y azul y dime cuantos hay dentro.


KITT- Michael, ese "chisme" es el detector de calor por infrarojos. Habla con propiedad por favor.


M- Pues eso he dicho.


K- Mis sensores indican que son cuatro. Varones de gran talla al lado de un muro con deficiencias arquitectónicas. Si entramos atravesando la pared los dejaremos fuera de juego sin tener que exponerte.


M- Quita, quita. ¿Y cómo coño rellenamos los diez minutos de capitulo que quedan? Lo haremos como siempre. Voy a entrar.


K- Tú mismo.
Michael entró con sigilo por la puerta trasera del concesonario, poco a poco, haciendo el menor ruido posible. Entonces, la cámara se le posicionó a la altura del hombro y sono un "¡Click!"


Era la típica escena en la que el malo amartilla el revólver detrás de la cabeza del bueno para indicarle mediante el sonido característico que le han pillado.


Bartolomé Lollevo- ¡Hombre, Michael Knight! ¡Ya decía yo que olía a culo peludito! ¡Mirad, muchachos, mirad lo que he pescado por ahí!


En la sala de exposición de coches de lujo, había otras tres personas de origen cubano esgrimiendo una gran sonrisa en sus caras.


B- Te presento a Felipe Nelargo, Adolfo Llaculos y al gran Dante Lahuerta. Ellos te van a explicar por la via del empirísmo, el fenómeno de la dilatación.


A Michael le corrían gotas de sudor por las sienes mientras arrimaba el reloj-comunicador a su boca.


M- ¡KITT, rapido, activa el plan B! ¡Son una banda de sodomizadores ladrones de coches hijosdeputa!


K- ¿Los coches son unos hijosdeputa?


M- ¡Joder, KITT, los coches no, los ladrones sodomizadores! Ademas, ¿Que mas da? ¡Entra de una puta vez!


K- Lo siento Michael, pero cuando me has dejado en el callejón he visto a una Ferrari que tenía una trasera que no veas, y de la delantera no te quiero contar. Me ha guiñado un faro y ahora estoy de camino al circuito erótico. Abandono la fundación, me he enamorado.


La cámara refleja en un primer plano la cara de Michael con una mirada al infinito en la que se pueden atisbar sus posibles pensamientos. (Yo diría que pensaba: "¡Joooodeeer!")


M- ¡Dios mío! ¿Qué haré ahora sin la Fundación para la ley y el orden? ¿Que será de mi vida televisiva?


B- Por nosotros, como si te metes a salvavidas playero. De momento, como lo prefieres ¿Con vaselina para suavizar o con arena para que no resbale?



Hoy en día:

Devon Miles llegó a presidente de la república del Congo, pero fue asesinado por su sucesor.
Bonnie se gana la vida actualmente como actriz porno.
KITT y la Ferrari están en el desguace, eso sí. Uno al lado del otro.
Michael Knight se cambió el nombre por el de Micht Buchanan y se dedicó a ser Teniente de los Baywatch, pero el problema de colon que le ocasionó la arena le relegó a ser jurado de concursos de televisión.
Fin

viernes, 18 de mayo de 2012

Comunidad de vecinos

     Ayer tuvimos junta extraordinaria de la comunidad de propietarios de mi bloque, tumultuosa como siempre son estas reuniones, pero todos los vecinos estuvimos de acuerdo: hay que echar al del quinto derecha. Todos menos él, claro, que no reconoce su culpa. Pero todos sabemos que es él quien ha arruinado nuestra comunidad y nos ha llevado a la actual situación, al borde de que nos corten la luz por impago y de que el ayuntamiento nos embargue la cochera por no estar al día con la contribución.
La culpa, como digo, es del moroso del quinto derecha. Es cierto que su apartamento no supone mucho en la comunidad, apenas tiene un 2% de superficie, pero suficiente para liar la que ha liado. Y no me refiero solo a sus atrasos en el pago de la comunidad, que siempre debe unos cuantos recibos y nunca acaba de ponerse al día, aunque hasta ahora hacíamos la vista gorda y apoquinábamos porque sabíamos de sus apuros económicos. Tampoco es sólo por su comportamiento derrochador, que cada vez que baja por la escalera enciende las luces de todos los descansillos, y en invierno abre las ventanas cuando tiene calor en vez de cerrar los radiadores.
Todas esas cosas nos han llevado a la ruina actual, pero no son los únicos motivos para expulsarlo de la comunidad. El problema viene ya de antiguo, son muchos años de aguantar sus costumbres incívicas: el mantel sacudido por el patio, el cigarro que enciende en el ascensor, la basura dejada en el portal a deshoras, la música a todo volumen, los gritos de sus amantes cuando folla con la ventana abierta, o las fiestas que monta sin importarle que los demás tengamos que madrugar al día siguiente, pero qué le va a importar eso a él, que no da un palo al agua.
Ayer el administrador presentó las cuentas del último año, y la situación es dramática: el agujero de la comunidad es gigantesco, y no vale con despedir al portero y contratar a un sin papeles, ni prescindir de la señora de la limpieza y fregar la escalera por turnos. Eso es el chocolate del loro, hablamos de números rojos con muchos ceros, al tiempo que se multiplican las manchas de humedad, cortocircuitos y grietas por todo el edificio desde que tuvimos que prescindir de la empresa de mantenimiento.
En la reunión no hizo falta que nadie apuntase con el dedo: según oíamos el informe del administrador, y las explicaciones de la presidenta de la comunidad, todos los ojos se volvieron hacia él, el vecino del quinto derecha. Sabiéndose bajo sospecha, intentó defenderse como pudo: dijo que él no era el problema, que toda una comunidad de vecinos no puede haberse arruinado por cuatro recibos atrasados, que además hay otros que deben más que él; y a continuación acusó al administrador de llevar años estafándonos: cobra un dineral por sus servicios, nunca nos enseña las facturas, trapichea con el suministrador de gasóleo, infla los presupuestos de las obras, y encima nos convenció para invertir lo que sacamos por los locales comerciales en preferentes de Bankia que ahora no valen nada.
Como vio que sus acusaciones provocaban cuchicheos entre los vecinos, trató de convencernos con una denuncia aún más grave: afirmó que la presidenta de la comunidad, el tesorero y el vocal están compinchados con el administrador, se reparten con él las mordidas, y le protegen haciendo uso de la mayoría de votos que tienen por ser los mayores propietarios. 
Llegados a este punto, la presidenta -que en efecto es quien controla las reuniones por tener más votos, ya que es propietaria de dos pisos, tres trasteros y cinco plazas de garaje, y además siempre trae los votos que le delegan los que no asisten a las reuniones-, furiosa, le leyó la cartilla al moroso, enseñó los recibos impagados, mostró las lecturas de sus contadores de luz y agua para que no nos quedase duda de que es un manirroto, le acusó de haber vivido por encima de sus posibilidades durante años y estar ahora pidiendo dinero a los vecinos para llegar a fin de mes –dinero que nunca devuelve-, y terminó llamándole a gritos parásito, vago, sucio y otras palabras mayores.
El del quinto derecha se quejó de ser el chivo expiatorio, dijo que le estábamos usando para tapar nuestras miserias, que vaya mierda de comunidad, con vecinos así mejor vivir solo; y mientras salía a la carrera, huyendo del posible linchamiento, amenazó con no volver a pagar un recibo, ni los atrasados ni los corrientes, y profetizó que otros vecinos que también están en apuros económicos no tardarían en seguir su ejemplo, lo que acabaría mandando al carajo a toda la comunidad de propietarios.
Menudo elemento, se merece un buen escarmiento, dijo la presidenta, y todos asentimos. Después votamos el presupuesto, el más austero de nuestra historia, aprobamos una nueva derrama y un aumento de la cuota mensual como último intento para salvarnos, y renovamos la junta directiva y el contrato del administrador secundando la propuesta de la presidenta, qué otra cosa podemos hacer, si de todas formas ella siempre se sale con la suya, y además todos tenemos algún recibo pendiente y cualquier día nos sacan los colores como al del quinto derecha.
En fin, que yo en realidad quería hablarles de Grecia y de Europa, de cómo los malditos griegos nos llevan a todos a la ruina y hay que expulsarlos del euro cuanto antes, pero se me ha pasado el artículo contándoles estas cosillas de mis vecinos, y ya no me queda espacio. Otro día será.

Comentario sacado de "Euribor.com"

martes, 8 de mayo de 2012

El coche ya no tan fantástico - Capitulo 2

Michael echó una ojeada al salpicadero de KITT, buscaba el botón de "superpersecución", un nuevo gadget (oye... el Gadget este estaba antes o despues del coche fantástico? Bah... da igual) que le había instalado Bonnie. Esto le daría una velocidad de 467,65 millas por hora. No era capaz de encontrar el dichoso botón, pero él era Michael Knight, un hombre que no existe en un mundo lleno de peligros, no preguntaría. Iba pasando el dedo índice de la mano derecha realizando pequeños círculos al aire por toda la botonera.

KITT- Mas a la derecha..., arribaaa...,un poquito a la izquierda...., ¡Ahí, ahí, que te pasas! Un poco más a la derechaaa... ¡Justo ahí! ¡Dale caña!

De aquí viene lo de "Tienes más tontería que el salpicadero del Coche Fantástico"



Michael- ¡Vamos que nos vamooooos!


Estaban a punto de llegar a su destino y Michael estaba pensando en el plan a seguir, o sea, él se bajaba del coche, hacía un poco el ridículo frente a los malos, los malos le atrapaban pero no le quitaban el reloj-comunicador (parecía un reloj-calculadora Casio, pero eso era el camuflaje, en verdad, era un reloj-comunicador con el que podía conversar con KITT. Además, tenía como extra la hora de París, que nunca venía mal) y entonces es cuando él llamaba a KITT y éste le salvaba a la vez que derrotaban a los malos. Antes de irse al transporte especial, le daría un par de besitos a la tía buena del lugar, dejándola marcada para toda la vida. Buen plan.


Entonces, KITT dijo:


K- Michael, tengo una alerta encendida. Las autoridades locales nos están dando el alto.


M- ¿Autoridades locales?


K- Si, Michael, los llamados por los aborígenes de la zona como "Guindillas". Lo mejor será detenerse para ver que desean.


Michael detuvo a KITT en el carril derecho de la vía, cuando un "guindilla" se aproximó a la ventanilla izquierda.


Guindilla- Buenos días señor. ¿Se ha dado cuenta de que iba con exceso de velocidad?


M- Perdone usted, agente. Es que este coche se embala y no te das cuenta.


G- Además, no lleva puesto el cinturón de seguridad.


M- ¿Cinturón de quée? Vamos hombre, que estamos en los ochenta. No se lo pone ni Dios, y yo no voy a ser menos.


G- Por si fuera poco, ese coche tuneado no está debidamente homologado.


M- Mire usted, agente. Tengo muchísima prisa y se me va a escapar el malo del capítulo. Además, los que velamos por la seguridad y estamos en lucha perpetua contra el crimen, deberíamos actuar en bloque.


G- ¿Es usted del Bloque? ¡Haberlo dicho antes, hombre! Siga, siga y, por favor, si se encuentra con Ginés, no le diga nada de esto... se lo agradecería.


M- Bien, agente. Si encuentro a ese tal Ginés, le recomendaré.

Dos agentes de la autoridad locales luchando contra el crimen

Después del "altercado" con la autoridad local, Michael y KITT estaban muy próximos a su objetivo: el concesonario "Millonetis".

Será realmente Michael Night parte de "El Bloque"? Si se detiene de nuevo para atusarse el pelo en el retrovisdor; ¿llegará a tiempo Michael a detener a Bartolomé? Y lo más importante: ¿Qué hizo que michael se cambiara el nombre por el de Mitch Buchanan? ¡Todo esto y mucho más en el próximi capitulo de... "El coche ya no tan fantástico"!